Homenaje a “El perro de Goya”. Quizás la primera pintura expresionista, conceptual. Su diagonal, la falta de perspectiva y los espacios vacíos se adelantan a su época. En la que un Goya sordo y mayor llega a identificarse con ese perro semihundido, que en un principio miraba a dos pájaros volar. Tiempo después Goya los borra, cargando así al cuadro de más dramatismo.